Después de que se fuese Alex, me quedé con ella hasta bastante tarde.
Será mejor que me vaya- dije mirando el reloj.
Me levanté del sofá y ella estaba ya medio durmiendo.
Aish, no te puedo dejar sola- dije sonriendo.
La cogí en brazos y la llevé a su cama.
Bajé de nuevo y me fui a casa tranquilamente.
Caminé de noche, y cuando llegué a casa los chicos estaban de fiesta todos juntos, más que de fiesta haciendo los locos y bastante.
¿qué pasa tíos?- dije
¿Y Niall?- dije
Se ha tomado tres cervezas y está bailando en el jardín tan contento- dijo Liam.
¿Es broma?_ dije
Si, ha ido un momento al baño- dijo Zayn riendo.
Ah, vale- dije mientras me sentaba con ellos.
¿Creéis que cuando Alex se vaya, volveré a estar como antes?- dije
Por supuesto- dijo Louis mientras me abrazaba.
Eso espero, porque me sigo sintiendo raro- dije
Venga, no lo pienses más- dijo Liam.
Tenéis razón, a divertirse- dije mientras empezaba a bailar.
Pasamos unas horas haciendo los idiotas, y la verdad me ayudaron a desestresarme y a no pensar cosas raras- dije.
Al final nos quedamos durmiendo en los sofás.
Chicos despertad- dijo Eleanor.
Si, ya es por la mañana- dijo
¿Y Maria?- dije
Fuera, con Alex- dijo Eleanor.
Me levanté del sofá y salí.
Buenos días- dije mientras la abrazaba.
Hola, ¿has dormido en el sofá?- dijo riendo
Puede, ¿por?- dije
Te he visto por la ventana, y además, llevas el pelo revuelto- dijo sonriendo.
Ya, pero eso es lo que te gusta de mí- dije sonriendo.
¿qué te hace pensar que me gustas?- dijo riendo
Esto- me acerqué y la besé.
Si, puede que sea eso, ahora ¿qué te parece si te vas a cambiarte y nos vemos aquí en cinco minutos?- dijo .
Vale, me sobran cuatro minutos-dije mientras subía.
Me cambié deprisa, me peiné, bajé a la cocina y le robé dos tostadas a Niall.
Eh, que son mías- dijo
Tienes cinco más en el plato- dije riendo mientras salía.
Vale vale, adelante quitarme mi amor- dijo Niall
Salí de casa, y Alex y Maria estaban hablando, así que empecé a sentirme raro, pero sonreí y me senté con ellos en las escaleras de la entrada.
¿qué tal Alex?- dije
Estoy en ello, pero por si acaso, no te me acerques mucho- dije mientras abrazaba a Maria.
Bueno, los demás están por salir, ¿qué os parece si hoy te llevamos a ver el London Eye?- dije sonriendo.
Vale, por mí perfecto, a no ser que te den miedo las alturas.- contesó
No, en las alturas es donde mejor estoy- dije
A ver si un día te vas a caer- me contestó.
No, no me caeré, además si yo caigo, tú te caerás debajo y me apoyaré sobre ti- le dije a Alex.
Dejadlo ya- dijo Maria.
Perdona cariño- dije mientras la abrazaba de nuevo.
Salimos de casa y cogimos el metro hasta una estación muy cercana al London Eye. ¿Cómo llevas las piernas?- me preguntó María algo preocupada. Bien, ya más o menos las puedo mover, me cuesta un poco pero algo es algo, además aún necesito las muletas- dije sonriendo. Si estas cansado me lo dices y me espero contigo- dijo sonriendo. No te preocupes, estoy bien- dije mientras le cogía la mano. Chicos, esta es nuestra parada- dijo Liam mirando el mapa que había en una de las paredes del vagón. Pues venga- dije mientras me levantaba. Espérate a que frene - dijo Alex. No es necesario- dije. Y cuando frenó me caí, pero por suerte y desgracia hacia mi, Alex me cogió. Gracias- dije. No hay de qué, tu hubieses hecho lo mismo- dijo. No, yo te hubiese tirado a las vías- pensé. Salimos de la estación y había decenas de fans esperándonos fuera, las antendimos , nos hicimos fotos y sonreimos a sus cámaras y claro las chicas como siempre se llevaron la peor parte. Sois unas zorras, no os merecéis a los chicos- les gritó una chica Me giré y la miré.
Y tu no te mereces llamarte fan, de hecho no te mereces ni que te hable en estos momentos, somos felices con ellas, asúmelo- le contesté.
Cogí a Maria de la mano y sonreí.
Da igual lo que digan, yo te quiero- y la besé.
Después de este pequeño encontronazo llegamos al London Eye.
¿subimos?- dije emocionado.
si pero espera- dijo Louis mientras sacaba los tickets.
Hicimos media hora de cola y por fin nos tocó, pero hubo un problema Alex y yo nos quedamos los últimos porque empezamos como siempre a picarnos.
Lo siento, suben en el siguiente- dijo la mujer.
Está bien- dijimos mientras veíamos subir a los demás.
Nos pusieron en el siguiente cajón de la noria, eran grupos de diez personas y nos pusieron con ocho abueletes rusos.
Maldición- dije por lo bajo.
Alex miraba y se reía.
Que situación tan graciosa, quizá sea el destino- dijo sonriendo.
Anda y que te den- dije
Mira, puedes hablar conmigo o entretenerte con los abueletes rusos, que los idiomas son muy importantes- dijo.
Tregua de veinte minutos- dije
De acuerdo- me contestó
¿Por qué me tratas así?- dijo
No lo sé, pero no me gusta que estés cerca de ella, porque ya estuvisteis juntos una vez- dije
De eso hace mucho, y ahora te quiere a ti, yo no puedo luchar con eso- dijo
Tío, creo que en el fondo te debo una disculpa- dije
Si, pero no hace falta- me contestó.
Si hace falta, lo siento tío, me porté como un idiota- dije
Lo sé, pero que se le va a hacer, eres así y nadie puede cambiarte, además ella te quiere así- me dijo sonriendo
¿Cómo lo sabes?- pregunté
Me lo ha dicho, que te quiere seas como seas, con todos tus cambios de humor, peor como le hagas daño, juro que te perseguiré al fin del mundo y te matare, ¿estamos?- dijo
Tranquilo, nunca podría hacerle nada- contesté
Eso espero, ella te quiere, en serio- dijo
Suspiré y sonreí. -Y yo a ella- le dije.
Esta ciudad me encanta- dijo
Si, se vive muy bine aquí- respondí.
Ya os veo, parecéis todos tan felices y despreocupados- respondió.
Ey, ven cuando quieras- dije sonriendo
Gracias, peor ahora, bueno voy a estar lejos un tiempo- dijo
¿Qué?- pregunté
Nada nada, no he dicho anda- respondió.
Vale, pues mira, te enseño un poco Londres desde las alturas- dije señalando edificios
Empecé a explicarle cosas como un guía turístico y la verdad es que nos divertimos bastante.
Bueno, ¿qué tal ha ido?- me dijo Louis cuando bajamos.
LA verdad, bastante bien., es muy majo- dije riendo
Pasamos el día todos juntos, y la verdad, creo que me empezaba a caer bien y todo.
Bueno,pues ya nos vemos mañana- dije cuando le dejamos en su hotel.
¿Y eso que ahora sois tan amigos?- dijo Maria
Que me he dado cuenta de que es buen tío- dije
Me gusta que seas así- dijo mientras me abrazaba
Quiero decirte una cosa.-dije
¿qué?- preguntó
Te quiero, te quiero mucho y no dejaré que nada nos separe- dije mientras la abrazaba.
Narra María:
Al final se llevaban bien y todo, y me alegraba un montón porque les apreciaba mucho a los dos, y si al final se llevaban bien pues todo eran ventajas.
Ya habían pasado tres días de todo esto, Alex se iba en tres días y sinceramente no quería que se fuese, le estaba cogiendo cariño de nuevo.
Voy a por Alex, ahora vengo- dije mientras salía de casa.
Vale- dijo Eleanor, que estaba desayunando tirada en el sofá.
Salí a la calle, por fin hacía sol y y hasta algo de calor. Llegué al hotel enseguida porque no sé por qué fui corriendo.
Llamé a su puerta
Buenos días- exclamó mientras me abrazaba.
Hola nenito-dije riendo.
¿te falta mucho?- dije
No, solo peinarme- dijo sonriendo.
Vale, te espero- dije mientras me sentaba en la cama.
Observé la habitación, estaba hecha un desastre, como siempre.
Ya estoy- dijo mientras salía del baño.
Vamos, los demás esperan en casa- dije.
¿Va a estar él?- dijo.
Sabes que sí- dije algo seria.
Sonreiré y punto- dijo.
Sabes que le quiero- dije.
Lo sé, pero por favor, por cierto el otro día me dijo que te quería y mucho dijo
Me puse roja y sonreí.
.Vale, dejemos el tema, ¿dónde quieres ir?- dije
Donde me llevéis está bien- dijo.
Pues, ¿qué tal a Trafalgar Square?- dije.
Vale, me parece bien- dijo sonriendo.
- dijo mientras me cogía el brazo
¿Qué ocurre?- pregunté algo nerviosa
el verdadero motivo por el que he venido, es porque me voy a Nueva York, a estudiar hasta que termine la carrera y posiblemente me quede allí a vivir unos años, y quería que vinieses conmigo.- dijo Alex.
Me quedé en blanco.
Quizá me quedé para siempre- dijo
Empecé a llorar.
¿Por qué lloras?- dijo
No quiero que te vayas joder, eres una parte muy importante de mi vida- dije
Me abrazó y sonrió.
Alex, no puedes hacerme esto- dije llorando.
Vente, conmigo y vivamos allí felices- dijo.
Me abracé a él y seguí llorando.
Además, si vienes conmigo, solo te voy a decir una cosa- dijo
¿qué?- dije llorando.
Cásate conmigo- dijo mientras sacaba un anillo de su chaqueta.





